lunes, 6 de enero de 2014

Orientación familiar.

Orientación familiar.
1.1 Familia concepto y características.
Menciona María Cervel Nieto (2005) que la familia es un sistema humano, caracterizado por relaciones consanguíneas y de afectividad, que facilitan el desarrollo de las personas que lo conforman, haciendo posible la el desarrollo de habilidades psico-sociales.
A la familia se le considera el grupo primario por excelencia, debido a que la persona desde su nacimiento se encuentra inmersa en ella, y es en ésta donde de viven y desarrollan las experiencias y habilidades que se servirán como base para el desarrollo de la persona en todos los ámbitos de su existencia.
Menciona Álvarez-González (2003) que la familia es “...grupo humano integrado por miembros relacionados por vínculos de afecto, sangre o adopción, y en el que se hace posible la maduración de la persona a través de encuentros perfectivos, contactos continuos e interacciones comunicativas que hacen posible la adquisición de una estabilidad personal, una cohesión interna y unas posibilidades de progreso evolutivo según las necesidades profundas de cada uno de sus miembros en función del ciclo evolutivo en que se encuentran y acordes con el ciclo vital del propio sistema familiar que los acoge.” ( pp.95)
Profundizando en el concepto, observamos que la familia es un grupo humano, lo que significa que es un cierto número de personas que se reúnen en un determinado espacio tiempo, en el que por medio de interacciones e intercambios psico-afectivos, cumplen con una determinada tarea. En el caso de la familia, se distingue del resto de los grupos humanos por el elemento de los vínculos de sangre o adopción, situación que la coloca en una situación única sobre el resto de los grupos.
Otro elemento característico de la familia es el que se refiere a sus funciones y la tarea que le asigna la sociedad, ya que a diferencia de otros grupos, ésta tiene la responsabilidad de educar y formar a sus miembros, para que estos desarrollen su máximo potencial humano, y se inserten al sistema social de forma sana y productiva.
1.2 Características de la Orientación Familiar.
Menciona Oliveros Otero que la Orientación Familiar (OF) es un servicio que pretende la mejora de las condiciones generales y particulares del sistema familiar, y los miembros que lo conforman. Por otro lado, González Ríos (1994) menciona que la OF es «el conjunto de técnicas, métodos, recursos y elementos encaminados a fortalecer las capacidades evidentes y latentes que tienen como objetivo el refuerzo de los vínculos que unen a los miembros de un sistema familiar para que puedan alcanzar los objetivos que tiene la familia como agente o institución educativa».
Los conceptos anteriores demuestran que la OF tiene la función de promover una calidad de vida optima y favorable entre los miembros de éste, por medio de la potenciación de los procesos evolutivos de la familia y apoyar a sus miembros a la resolución de sus conflictos, con el objetivo de prevenir trastornos psico-sociales graves.
1.3 Niveles de aplicación de la Orientación Familiar.
Castellanos (1989) menciona que la OF tiene distintos niveles de aplicación: a) el informativo, b) el educativo, c) de asesoramiento y d) de tratamiento.
  1. El nivel informativo: Pretende la divulgación de información que permita el conocimiento y comprensión del medio y los recursos de que puede hacer uso el sistema familiar (SF) para optimizar su funcionamiento.

Nivel educativo: El presente pretende que los miembros del SF adquieran conocimientos y desarrollen habilidades para su desarrollo integral.

Nivel de asesoramiento: Es aquel que prepara a los miembros del SF para la afrontación, manejo y resolución de las distintas fases y situaciones por las que pueden pasar.

Nivel terapéutico: Pretende una intervención especializada para la resolución de conflictos y patologías interaccionales y psicosociales que pueden presentarse en el SF o en alguno de sus miembros.

1.4. El método psicodramático.
A continuación presentaré las características principales del método psicodramático, desde su origen etimológico, sus fundamentos teótico epistemológicos, donde se observarán los constructos y elementos principales que lo conforman, como: el factor E/C, la teoría del rol, el telé principio y los principios técnicos del método.
1.4.1 Concepto de psicodrama.
El psicodrama fue creado por Jacobo Levy Moreno partiendo de los conceptos griegos psique (alma) y drama (movimiento), y lo que pretende es poner la mente de las personas en movimiento. Es un método de trabajo grupal e individual, en el que por medio del empleo de técnicas de acción se logra la exploración de la situación vital y existencial de la persona.
Podemos mencionar que el psicodrama es un método, debido a que cuenta con un claro posicionamiento ontológico (concepto de hombre), epistemológico, teórico y técnico; que a continuación se presentan.
1.4.2 Fundamentos teórico epistemológicos del psicodrama.
Las líneas que presento a continuación, pretenden describir y explicar los fundamentos teórico-epistemológicos del método psicodramático, así como sus principales elementos técnicos.
1.4.2.1 Factor E/C (Espontaneidad Creatividad).

El Factor E/C (Espontaneidad Creatividad) es el tema angular y fundamental de toda la teoría y técnica morenianas, sus alcances van más allá de una construcción teórica, y tiene implicaciones filosóficas, morales y epistemológicas, encontrando su anclaje en los métodos y técnicas desarrolladas por Moreno (sociometría, psicoterapia de grupos, sociodrama y psicodrama).
Las raíces de estos conceptos, se pueden rastrear en el movimiento espiritualista religioso de finales del siglo XIX que se desarrolló en Viena en oposición a las corrientes positivistas-deterministas. Uno de los principales exponentes de ésta fue Henri Bergson, quien plantea en sus escritos la imperiosa necesidad de lograr una integración entre ciencia y religión, ideas a las que no era ajeno Moreno. Para Bergson, la evolución era el resultado de un proceso creativo, fundamentado en el impulso vital (élan vital).
A pesar de que resultaría imposible separar a la creatividad de la espontaneidad tal y como se dan (aparecen, se manifiestan), por razones de exposición, comenzaremos explorando la espontaneidad, para posteriormente vincularla con la creatividad.
La espontaneidad como expliqué más arriba, es un fenómeno que trasciende a la teoría y la filosofía, y se presenta en la vida misma. Moreno (1974) menciona que: “...la espontaneidad actúa en el presente, aquí y ahora, y estimula al individuo hacia respuestas adecuadas en situaciones nuevas y a respuestas nuevas en situaciones conocidas...”.
La anterior definición es muy profunda y plantea retos importantes para su estudio y explicación; en primer lugar, Moreno expresa que la espontaneidad actúa en el presente, esto se refiere a que ésta se da en un momento, puede hacerse uso de “toda” o no, pero no es posible acumularla.
El segundo elemento de la definición, es el que se refiere a la situación de la espontaneidad como un estado bio-psico-social, más que como un elemento energético, ya que para que se presente ésta es fundamental preparar a la persona para el acto creativo, en donde la espontaneidad-creatividad se fusionan y producen una respuesta determinada.
Cuando la persona se encuentra en un estado de espontaneidad se siente vitalizada y llena de energía; una energía que para que sea integradora, debe ser dirigida hacia la creatividad, hacia la transformación de la realidad personal y social, rompiendo esquemas cristalizados y limitantes. Cuando en determinada situación la persona no responde en un estado de espontaneidad, el acto es mecánico, reflejo y estereotipado; los actos espontáneos en oposición a los estereotipados, son los que permiten la evolución y crecimiento del ser humano.
Una respuesta espontánea siempre es ecológica y armónica, tanto para el sujeto, como para el contexto social donde éste se encuentra, lo que se refiere a que cuando las personas actúan espontáneamente en situaciones nuevas o conocidas, los resultados de estos actos, conllevan implícitamente una transformación benéfica para todos los implicados.
Moreno durante toda su vida luchó contra lo que Bantler (2005) plantea como robopatía, que se refiere la tendencia generada en el mundo desde finales del siglo XIX, y que alcanzó su máxima expresión en el siglo XX, cuando se orienta y presiona a los individuos para alejarse de toda respuesta espontánea o creativa, dando preferencia a respuestas y comportamientos rígidos y estereotipados, lo que conlleva a que la persona se alineé con lo que los sistemas culturales, políticos o sociales marcan en el momento, esto por temor a la exclusión, generando como consecuencia la alienación.
Lo anterior tiene importantes implicaciones para la salud1 física, emocional y social, ya que cuando las personas viven como autómatas estereotipados, tienden a acumular importantes cantidades de ansiedad y estrés, ya que como Moreno menciona, el ser humano es naturalmente espontáneo y creativo, destacando que “...la ansiedad es una función de la espontaneidad...”, donde si el acto es adecuado, la persona se siente en plenitud, mientras que “...Cuando hay una pérdida de espontaneidad la ansiedad alcanza su máximo punto...”, en el que la persona continuamente realizará actos inadecuados, debido a la incapacidad para responder de forma favorable a las demandas psico-ambientales, ya que el contexto social y sus actores son dinámicos y se encuentran en constante cambio lo que demanda una adaptación continua de la persona.
Cuando la espontaneidad no se puede ejercer en condiciones favorables, será siempre disruptiva, colocando a la persona en una situación de vulnerabilidad, esto se hace patente como lo muestra Moreno en los esquizofrénicos, que presentan conductas novedosas pero incoherentes, desorganizadas e impertinentes socialmente, que los imposibilitan a la realización de las más simples tareas como cortar un limón, o abrir una puerta; en estos casos se habla de una espontaneidad patológica.
Es importante destacar como lo hace Blatner (2005) que la espontaneidad no es opuesta a los hábitos, ya que muchos de éstos son adaptativos, lo que hay que subrayar, es la necesidad de que la persona se mantenga atenta a la necesidad de modificar y replantear sus comportamientos habituales, para que éstos respondan a la situación.
1 Buela-Basal(1997) menciona que la salud es un concepto relativo, que trasciende la utopía planteada por la OMS, y tiene una relación más directa con la posibilidad de adaptación al ambiente bio-psico-social en que se desenvuelve la persona.

3 En este punto cuando se hablo de adecuada o inadecuada, nos encontramos lejos de cualquier juicio moral bien-mal, a lo que nos referimos, es a que la respuesta de la persona sea ecológica y adaptativa, generando estados de armonía interna y en el medio donde se encuentra.
4 Tomamos para el presente el concepto de grupo propuesto por Gonzales (1999).
5 El texto entre guiones es mío.
6 Consideramos al concepto de transferencia desde la postura Freudiana.
7 La silla vacía es una técnica desarrollada por Moreno y Fritz Pearls en la que se coloca a una persona ante una silla vacía para explorar situaciones, relaciones interpersonales o aspectos de la propia personalidad.
Menciona Boria (2001)2 que la creatividad “...constituye la más alta inteligencia que el hombre conozca, y representa una fuerza que invade todo el universo y por lo que ésta aparece en continua evolución...”. Moreno subraya la tendencia a dar el máximo valor a la obra terminada, sobre el proceso de preparación tanto físico como psíquico para la producción de ésta; una característica fundamental para el desarrollo de la creatividad, lo constituye la filosofía del momento, ese instante en que la persona tiene que prepararse y hacer acopio de sus recursos para emitir una respuesta adecuada3.
Menciona Moreno (1974) que un acto creador va acompañado de cinco propiedades, (a)lleva implícita la presencia de una importante dosis de espontaneidad, (b)acompañada de una fuerte sensación de sorpresa de lo inesperado, (c)siempre se encuentra orientado a la transformación de la realidad dentro de la cual surge, dirigiendo ésta siempre a niveles más adaptativos y menos conflictivos, (d)implica siempre un actuar sui géneris, donde la persona se desenvuelve sobre las circunstancias asumiendo control y dirección, (e)como resultado de este tipo de actos, la persona siempre se ve impelida a la toma de consciencia de ella, su contexto y su implicación en éste.
Boria (2001) dice sobre la creatividad que “...se refiere exclusivamente al acto mismo, mientras que la espontaneidad se refiere a la preparación para éste; lo que significa que la persona es espontánea mientras busca comportamientos nuevos y adecuados, y es creativa cuando los encuentra”. Lo anterior muestra la inseparable relación e interdependencia de la espontaneidad y la creatividad, y permite comprender cómo es que Moreno a lo largo de su trabajo y reflexión teórica modificó su postura de factor e (espontaneidad) a factor E/C (espontaneidad-creatividad).
Un elemento fundamental es que tanto el profesional de las ciencias sociales, de la salud y la persona alejada de esto, comprendan que toda la filosofía y planteamientos morenianos, deben siempre ser aplicados en la realidad psicosocial de la persona, y esto como concepto central no es la excepción, quiero destacar que la creatividad va más allá de su concepción teórica, y las personas deben percibir su presencia en la vida cotidiana, donde pueden poco a poco transformar su contexto y existencia, a partir de la realización de actos espontáneo-creativos.
1.4.2.2 Teoría del rol.

El concepto de “rol”, Moreno lo retoma del teatro, menciona que la construcción de éste tiene que ver con la fusión de elementos individuales y colectivos.
Dice Moreno (1954 citado en Boria 2001) que resulta imposible la observación directa del “Yo”, pero puede ser observado de forma indirecta por medio de “...los roles con que se manifiesta...”, aclara que la forma en que se constela y conforma la red de roles a través de la cual interactúan las personas, habla de una determinada forma cultural.
Etimológicamente el término rol (del latín rotulus =rueda), se refiere a la parte que un actor interpreta en una representación teatral, de forma más específica y de acuerdo con los intereses del presente, éste se presenta en un espacio de convergencia entre la psicología y la sociología, ya que para la representación de cada uno, se implican conductas individuales y sociales y lo describe como:
El rol puede ser identificado como las formas reales y perceptibles que toma el SÍ. Por lo tanto definimos al rol como la forma operativa que el individuo asume en el momento específico en el que reacciona a una situación específica en la cual están involucradas otras personas u objetos. La representación simbólica de esta forma operativa, percibida por los individuos y los otros se llama rol. La forma es creada por las experiencias pasadas y por los modelos culturales de la sociedad en la que vive la persona, y es sostenida por las características específicas de las capacidades productivas de la persona misma. Cada rol contiene una fusión de elementos privados y colectivos” (idem.).
De la definición anterior podemos extraer los elementos necesarios para explicar la importancia teórica de este concepto y su relevancia en el trabajo psicodramático. En primer lugar podemos observar que Moreno se refiere a que el rol es un elemento que permite la organización de todos los elementos que conforman la personalidad en un momento/espacio determinado, lo que quiere decir que los roles no son una abstracción teórica ni se presentan en el vacío, sino que la persona siempre representará un rol en un contexto determinado. Menciona que se constituye como una forma operativa, porque permite la manifestación de esta organización por medio de comportamientos específicos, que son susceptibles de ser observados y medidos.
Cualquier rol siempre se da en una bipolaridad, lo que implica que siempre hay un “otro” implicado, que responde de manera similar por medio de la representación de un contra-rol, es decir, para que aparezca un rol, siempre debe haber otro que desempeña un contra-rol, siendo mediatizado como lo menciona Homans (1968) por una tarea específica que demanda y posibilita la interacción.
Moreno también hace referencia a la representación simbólica del rol, esto se refiere a que más allá de las conductas específicas que implica la representación de un rol determinado, estos comportamientos van cargados de significado. Éstos son atribuidos al rol en distintos niveles; (a) el primero se refiere al que le atribuye la persona, y esto tiene que ver con los aprendizajes previos que la persona tiene, y lo que sabe que implica cierto rol y forma de relación; (b) el segundo es el significado social, que le es atribuido a partir de los patrones culturales y sociales donde cada persona se desarrolla, y le imponen a ésta la carga de ciertos límites comportamentales específicos para cada rol; (c) el tercero se refiere al significado contextual, que tiene relación directa con el momento y espacio específico en que se demanda el desempeño de un rol determinado; en estos casos cabe la frase de Víctor Frankl (1999) que se refiere a que “...ante situaciones extraordinarias, lo normal es el comportamiento anormal...”, es decir, que ante una situación específica se impone a la persona una demanda determinada, la persona que tiene cierta capacidad espontánea, emitirá conductas para responder a la situación, pero si estas son consideradas fuera del contexto específico en que se producen, no sería válida la emisión de ningún juicio sobre éstas.
En el campo del trabajo psicodramático, la comprensión de la teoría de los roles es fundamental, ya que en el contexto de un grupo determinado, cada miembro de éste desempeña un papel (rol) específico y necesario para la supervivencia del colectivo. Lo que implica que dentro de cada grupo se teje una compleja red de roles que se relacionan e interactúan de forma dinámica entre sí.
La forma en como se estructura la red interacciones dentro del grupo no es casual, ésta se encuentra mediada por la telé (más adelante me referiré a este concepto), lo que significa de cada miembro del grupo se relaciona con los otros de forma específica, representando determinados roles con base en ciertos principios y motivaciones de atracción y rechazo, ya sean conscientes o no.
Poner de manifiesto los roles y contra-roles que cada miembro representa en el grupo4, permite clarificar la estructura oculta y particular, posibilitando comprender la configuración de aquél tanto en su sistema de relaciones internas, como en el sistema de relaciones externas, que le permiten adaptarse al medio y hacer frente a éste (Homans, 1968).
1.4.2.3 telé principio.

La telé es otro concepto angular para el psicodrama. Moreno observó desde muy joven la presencia de una fuerza que permite que las personas se vinculen o rechacen, y plasma sus observaciones en sus primeros escritos sobre el teatro de la espontaneidad, “...En la escena convencional parecen ser suficientes los cinco sentidos, pero en la interpretación espontánea se va desarrollando un sexto sentido que percibe los sentimientos del compañero. Un actor entrenado puede renunciar gradualmente a todas las técnicas de comunicación y confiar sólo en el factor medial [cambiado posteriormente por telé], que guía su mente para prever las ideas y acciones del compañero. Hay actores ligados el uno al otro por una correspondencia invisible, dotados por una especie de sensibilidad exasperada por los recíprocos sentimientos interiores,...son recíprocamente telepáticos...” (Moreno 1947, en Boria 2001).
En el fragmento anterior se plasma la observación de una fuerza psicoafectiva, presente entre las personas, posteriormente Moreno elabora, amplia y profundiza el concepto y en 1966 lo define: “[...]del griego lejos[...] se constituye como una relación elemental que puede existir entre individuos... y que el –ser humano-5 desarrolla paulatinamente desde su nacimiento como un sentido para las relaciones interhumanas. Se le puede considerar como el fundamento de todas las relaciones sanas; y consiste en el sentimiento y conocimiento de la situación real de las otras personas. La telé existe normalmente desde el primer encuentro y crece de un encuentro a otro. Ocasionalmente puede estar desfigurado por el influjo de fantasías de transferencia...”
Realizando el análisis del concepto anterior, observamos que se menciona que la telé se constituye como una relación elemental (genética), que se tiene desde el nacimiento y que se desarrolla y diferencia conforme la persona madura, lo anterior fundamentado en múltiples investigaciones realizadas por Moreno (1966, 1972, 1974) donde se enfocó a la observación de grupos de recién nacidos, de estudiantes universitarios, de trabajo y de enfermos mentales.
La telé se conforma como una unidad básica de sentimiento que se trasmite de un individuo a otro, y se establece como una expresión de la tendencia natural del ser humano para establecer vínculos emocionales con el otro, siendo la calidad de la emoción que transita entre las personas, la que proporciona la característica de atracción o rechazo (Boria 2001).
Regresando a la definición propuesta por Moreno sobre que la telé es el fundamento de todas las relaciones sanas, y que ésta es de naturaleza bi-direccional, lo que significa que el flujo emocional viaja simultáneamente entre las personas implicadas en la relación. Cuando Moreno se refiere a relación sana, quiere decir que es una relación en la que hay congruencia en el sentido de la telé que se trasmite entre los interlocutores, ya sea de aceptación (positivo), rechazo (negativo) o indiferencia (neutro). En el sentido valorativo, la telé positiva, siempre va cargado de sentimientos, que implican un agrado por la otra persona; la negativa, contiene sentimientos de desagrado, mientras que la neutra no lleva intensidad ni carga afectiva. Estos sentimientos siempre se presentan en distintos niveles de intensidad, e implican una mayor atracción o rechazo por el otro.
Como congruencia en el sentido de la telé, entendemos que cuando una persona A siente atracción por otra B, también B siente atracción por A. Lo que se refiere a que tanto A como B tienen un buen sentido de las relaciones sociales, teniendo la capacidad de percibir intuitivamente las características del otro y de establecer vínculos emocionales adecuados y satisfactorios.
En relación a la última parte de la definición de Moreno; Boria (2001) menciona que desde una perspectiva genética la telé surge antes que la transferencia6, y aclara que aquélla se constituye como una modalidad de funcionamiento primario e innato, mientras que la transferencia es aprendida y consecuente con la experiencia. Aclara Moreno (1966) que la telé a diferencia de la transferencia es un sistema objetivo y susceptible de ser observado e incluso medido en la realidad de los grupos.
Cuando el niño nace, tiene un pobre sentido de la telé, su única relación es con su madre, ya que es ella quien representa el primer “otro” con el que se establece un vínculo télico; y conforme se desarrolla, se amplía su estructura de relaciones télicas, observándose esto en la emisión por parte de la persona de un mayor número de señales emotivas que trascienden la figura de la madre; éstos sentimientos, -Menciona Boria (2001)- se dirigen de forma cada vez más diferenciada a las personas.
1.4.3 Principios técnicos del psicodrama.

El método psicodramático se encuentra conformado por seis elementos:
  1. Grupo.
  2. Protagonista.
  3. Escenario.
  4. Yo auxiliar.
  5. Audiencia.
  6. Director.

El grupo siempre ha estado presente en el desarrollo de la humanidad, desde los más primitivos hasta las complejas organizaciones sociales que hoy en día encontramos. Fonseca-Fabregas (2001) menciona que antes que apareciera el yo ya existía el grupo y la comunidad. Un grupo en términos generales es un cierto número de personas reunidas con un objetivo entre las que se da un cierto tipo de interacción e intercambio de afectos (González, 1999).

Existen distintos tipos de grupos en los que viven, conviven y se desarrollan las personas; los grupos primarios y los grupos secundarios. Los primarios son aquellos en donde los miembros tienen relaciones directas, cara a cara y se establecen relaciones afectivas; mientras que las relaciones en los grupos secundarios son mas especializadas y frías, la comunicación se da por medio de símbolos y mecanismos formales bien delimitados (Idem).

Los grupos primarios tienen como finalidad la convivencia y el intercambio afectivo en sí mismo. Entre ellos podemos mencionar los siguientes: grupos familiares, de juego, vecindades, clubes sociales, congregaciones eclesiásticas, logias, etc. (Idem)

Los grupos secundarios son aquéllos que han sido creados con un fin particular, donde el tipo de relaciones que se dan entre los miembros es de tipo indirecto, y la comunicación se da de una forma predominantemente intelectual y abstracta; y podemos entre algunos mencionar los siguientes: organizaciones productivas, organizaciones educativas, organizaciones de salud, organizaciones políticas, organizaciones civiles, etc. (Idem)

Estos grupos tienen las siguientes características:

1) Los miembros de estas generalmente no se conocen antes de pertenecer a la organización.
2) Poseen una estructura y normas formales y claramente definidas.
3) Poseen roles formales.
4) Pueden tener dentro de ellas uno o varios grupos primarios.

Como se menciona arriba, podemos observar que en todos los tipos de grupos se da la interacción e intercambio de contenidos psicoafectivos que dan como resultado el desarrollo de una dinámica de comportamiento grupal dependiente del tipo de contenidos y afectos intercambiados.
Con base en estas consideraciones, se puede asumir que el desarrollo biológico y psicológico de las personas se da dentro de un contexto social y perteneciente a distintos grupos, ya sean éstos primarios o secundarios. De ahí la importancia del estudio de la dinámica, redes psicoafectívas, estructura de roles, tipo de comunicación, entre otros, que se da dentro de los grupos e instituciones.

  1. PROTAGONISTA: Paciente elegido por el grupo para trabajar en la sesión por medio de la representación de una escena o momento específico. Lo anterior implica que el grupo se pone al servicio de éste para que se pueda realizar la exploración de la situación de la persona implicando todas las áreas de la existencia.

Menciona Rojas-Bermudes (s/a) que a diferencia que en el teatro el protagonista psicodramático es autor y actor de su propia obra, situación que le permite a éste el desarrollo de su propio argumento, lo que le da la posibilidad se seguirlo al pie de la letra o modificarlo de acuerdo con su recuerdo o vivencia subjetiva.

En psicodramas referentes a grupos específicos, el protagonista puede emerger como un vocero del grupo, por lo que la dramatización debe considerarse de acuerdo al contexto grupal que la produjo.

Existen circunstancias en las que el emergente del grupo no se encarna en algún miembro del grupo, sino que un tema protagónico que concentra la dinámica psicoemocional del grupo.


  1. ESCENARIO: Espacio delimitado donde se realiza el trabajo psicodramático. Este se configura como un espacio multidimensional y seguro para el trabajo psicodramático, donde tanto el grupo como el protagonista pueden explorar
sus contenidos emocionales, y desarrollar habilidades que potencializarán su desarrollo individual y social.
La delimitación del espacio de la acción o el escenario del psicodrama, permite la conjunción del mundo de la realidad con el de la fantasía, lo que permite la objetivación de la existencia y la socialización del mundo interno psicoemocional.

  1. YO AUXILIAR: Coterapeuta o miembro del grupo que presta su yo para el trabajo terapéutico del paciente elegido o protagonista. Este resulta ser un apoyo para el director o terapeuta en jefe, y su trabajo consiste en la representación de roles específicos que requiera el protagonista para la realización de la escena.

A palabras de Moreno (1966) el yo auxiliar representa tres funciones específicas.
  1. Un actor: que representa un papel específico dentro de una escena grupal o individual; situación que permite la exploración objetiva de contenidos psico-emocionales del grupo y del protagonista.
  2. Auxiliar terapéutico: donde a partir de su experiencia personal, conocimiento del grupo y del protagonista, puede apartarse de sus inclinaciones personales, para ponerse al servicio de la escena y del protagonista, para mostrar estilos o patrones de relación correctores o reparadores que le permitan tanto al protagonista como al grupo la toma de consciencia profunda de sus estilos de interacción, así como las motivaciones de las que derivan.
  3. Observador e investigador social: por medio de la representación de roles, el auxiliar puede fungir como un observador participante para la investigación subjetiva de fenómenos sociales y emocionales, lo que permitirá tanto a él, al director, al protagonista y al grupo; una mejor comprensión de la naturaleza y devenir de las situaciones exploradas.


  1. AUDIENCIA: Componente social que valida la existencia y desarrollo de la escena, está conformada por los miembros del grupo que no participan en la escena. Funge como principio de realidad al protagonista y como un espejo moral. En determinadas situaciones la audiencia puede convertirse en el paciente del trabajo psicodramático, al ser necesaria la intervención terapéutica en esferas del imaginario y síndromes colectivos.

6. DIRECTOR: Terapeuta en jefe que coordina y facilita el desarrollo de la escena, funge como principio de realidad y acompañamiento en la exploración profunda del protagonista.

Menciona Moreno que éste cumple con res funciones principales:
  1. Dirigir la escena: es quien por su entrenamiento y visión, tiene la capacidad de generar el ambiente y las condiciones para que en primera instancia el grupo elija un protagonista, y siendo ya elegido éste se desarrolle la escena. Es quien tiene la autoridad moral y el entrenamiento para acompañar y dirigir la exploración y sanación del protagonista.
  2. Terapeuta: El director funge como terapeuta, al tener el conocimiento que le permita guiar y acompañar tanto al grupo como al protagonista en la exploración y comprensión profunda de su naturaleza; contando con las herramientas teóricas y técnicas que le permitan dinamizar el potencial de los miembros del grupo, posibilitando el desarrollo de habilidades y la resolución de conflictos en distintos niveles.
  3. Analista: El director se desempeña como un analista de la dinámica psíquica y emocional tanto del grupo como del protagonista. Lo anterior por medio de la distancia que obtiene al no estar implicado directamente en la situación de la que es motivo la escena. Por lo que para el es posible la realización de movimientos de acercamiento y acompañamiento; y de distancia y alejamiento para contar con un panorama comprensivo amplio y profundo de acontecer psico-socio-emocional.
El psicodrama es un método de exploración y terapéutica psicosocial, por lo que se debe ser muy cuidadoso y puntual en su aplicación; lo que permitirá que de forma segura se ponga al servicio de lo miembros del grupo para que potencien su crecimiento y desarrollo personal.

Para que el trabajo psicodramático se realice de forma apropiada y segura, es necesario que se cuide la dinámica del desarrollo de cada sesión; para lo cual Moreno específica los momentos en que ésta se debe desarrollar:
a) Caldeamiento: el caldeamiento es la parte inicial del trabajo psicodramático, ya que permite a los participantes por medio del juego relajarse, lo que les permitirá liberar su espontaneidad y entrar en situación para la acción. El caldeamiento de forma general se divide en dos momentos:
i. Caldeamiento inespecífico: es por medio del caldeamiento inespecífico donde los participantes se desprenden de su identidad y estereotipos sociales, permitiéndose relajar su cuerpo y personalidad. Es en este momento cuando el director puede explorar la situación psicoemocional del grupo como un todo y de cada uno de sus miembros en particular, resultando de esto la generación de las situaciones qu permitirán la elección de un protagonista.
ii. Caldeamiento específico: Ya que se ha elegido el protagonista, es necesario que tanto éste como el grupo profundicen en el tema y se preparen para la acción. Es en este momento cuando el protagonista acompañado por el director, comienza a focalizar la situación e inicia el armado del escenario donde se desarrollará la escena; situación que permitirá que el protagonista contacte con los sentimientos de “allá entonces” y los traiga “aquí y ahora”.
b) La representación dramática: es el momento en que se da la exploración o representación de los hechos vitales del protagonista. Es aquí cuando se escogen los auxiliares y se asignan los roles que representarán en la escena; se pone en juego la psique del paciente para lograr una purificación, sanación e integración. También se emplean las técnicas de acción y la representación dramática para la exploración de situaciones cotidianas que permitan el desarrollo de habilidades específicas o el aprendizaje de distintas formas de relación e interacción.
c) El sharing: esta es la fase final del trabajo psicodramático, y es el momento de compartir. Es en esta etapa en la que se cierra e integra el trabajo realizado por el protagonista y los auxiliares. Es aquí donde se socializan las experiencias vividas durante la escena, y donde los observadores de la audiencia enriquecen la vivencia del protagonista compartiendo los sentimientos y recuerdos que fueron evocados durante la representación.

El psicodrama proporciona a las personas la posibilidad de revivenciar sus experiencias desde distintas perspectivas multidimensionales y enriquecedoras.