Orientación
familiar.
1.1
Familia concepto y características.
Menciona
María Cervel Nieto (2005) que la familia es un sistema humano,
caracterizado por relaciones consanguíneas y de afectividad, que
facilitan el desarrollo de las personas que lo conforman, haciendo
posible la el desarrollo de habilidades psico-sociales.
A
la familia se le considera el grupo primario por excelencia, debido a
que la persona desde su nacimiento se encuentra inmersa en ella, y es
en ésta donde de viven y desarrollan las experiencias y habilidades
que se servirán como base para el desarrollo de la persona en todos
los ámbitos de su existencia.
Menciona
Álvarez-González (2003) que la familia es “...grupo humano
integrado por miembros relacionados por vínculos de afecto, sangre o
adopción, y en el que se hace posible la maduración de la persona a
través de encuentros perfectivos, contactos continuos e
interacciones comunicativas que hacen posible la adquisición de una
estabilidad personal, una cohesión interna y unas posibilidades de
progreso evolutivo según las necesidades profundas de cada uno de
sus miembros en función del ciclo evolutivo en que se encuentran y
acordes con el ciclo vital del propio sistema familiar que los
acoge.” ( pp.95)
Profundizando
en el concepto, observamos que la familia es un grupo humano, lo que
significa que es un cierto número de personas que se reúnen en un
determinado espacio tiempo, en el que por medio de interacciones e
intercambios psico-afectivos, cumplen con una determinada tarea. En
el caso de la familia, se distingue del resto de los grupos humanos
por el elemento de los vínculos de sangre o adopción, situación
que la coloca en una situación única sobre el resto de los grupos.
Otro
elemento característico de la familia es el que se refiere a sus
funciones y la tarea que le asigna la sociedad, ya que a diferencia
de otros grupos, ésta tiene la responsabilidad de educar y formar a
sus miembros, para que estos desarrollen su máximo potencial humano,
y se inserten al sistema social de forma sana y productiva.
1.2
Características de la Orientación Familiar.
Menciona
Oliveros Otero que la Orientación Familiar (OF) es un servicio que
pretende la mejora de las condiciones generales y particulares del
sistema familiar, y los miembros que lo conforman. Por otro lado,
González Ríos (1994) menciona que la OF es «el conjunto de
técnicas, métodos, recursos y elementos encaminados a fortalecer
las capacidades evidentes y latentes que tienen como objetivo el
refuerzo de los vínculos que unen a los miembros de un sistema
familiar para que puedan alcanzar los objetivos que tiene la familia
como agente o institución educativa».
Los
conceptos anteriores demuestran que la OF tiene la función de
promover una calidad de vida optima y favorable entre los miembros de
éste, por medio de la potenciación de los procesos evolutivos de la
familia y apoyar a sus miembros a la resolución de sus conflictos,
con el objetivo de prevenir trastornos psico-sociales graves.
1.3
Niveles de aplicación de la Orientación Familiar.
Castellanos
(1989) menciona que la OF tiene distintos niveles de aplicación: a)
el informativo, b) el educativo, c) de asesoramiento y d) de
tratamiento.
El
nivel informativo: Pretende la divulgación de información que
permita el conocimiento y comprensión del medio y los recursos de
que puede hacer uso el sistema familiar (SF) para optimizar su
funcionamiento.
Nivel
educativo: El presente pretende que los miembros del SF adquieran
conocimientos y desarrollen habilidades para su desarrollo integral.
Nivel
de asesoramiento: Es aquel que prepara a los miembros del SF para la
afrontación, manejo y resolución de las distintas fases y
situaciones por las que pueden pasar.
Nivel
terapéutico: Pretende una intervención especializada para la
resolución de conflictos y patologías interaccionales y
psicosociales que pueden presentarse en el SF o en alguno de sus
miembros.
1.4.
El método psicodramático.
A
continuación presentaré las características principales del método
psicodramático, desde su origen etimológico, sus fundamentos
teótico epistemológicos, donde se observarán los constructos y
elementos principales que lo conforman, como: el factor E/C, la
teoría del rol, el telé principio y los principios técnicos del
método.
1.4.1
Concepto de psicodrama.
El
psicodrama fue creado por Jacobo Levy Moreno partiendo de los
conceptos griegos psique
(alma) y drama
(movimiento), y lo que pretende es poner la mente de las personas en
movimiento. Es un método de trabajo grupal e individual, en el que
por medio del empleo de técnicas de acción se logra la exploración
de la situación vital y existencial de la persona.
Podemos
mencionar que el psicodrama es un método, debido a que cuenta con un
claro posicionamiento ontológico (concepto de hombre),
epistemológico, teórico y técnico; que a continuación se
presentan.
1.4.2
Fundamentos teórico epistemológicos del psicodrama.
Las
líneas que presento a continuación, pretenden describir y explicar
los fundamentos teórico-epistemológicos del método psicodramático,
así como sus principales elementos técnicos.
1.4.2.1
Factor E/C (Espontaneidad
Creatividad).
El
Factor E/C (Espontaneidad Creatividad)
es
el tema angular y fundamental de toda la teoría y técnica
morenianas, sus alcances van más allá de una construcción teórica,
y tiene implicaciones filosóficas, morales y epistemológicas,
encontrando su anclaje en los métodos y técnicas desarrolladas por
Moreno (sociometría, psicoterapia de grupos, sociodrama y
psicodrama).
Las
raíces de estos conceptos, se pueden rastrear en el movimiento
espiritualista religioso de finales del siglo XIX que se desarrolló
en Viena en oposición a las corrientes positivistas-deterministas.
Uno de los principales exponentes de ésta fue Henri Bergson, quien
plantea en sus escritos la imperiosa necesidad de lograr una
integración entre ciencia y religión, ideas a las que no era ajeno
Moreno. Para Bergson, la evolución era el resultado de un proceso
creativo, fundamentado en el impulso vital (élan
vital).
A
pesar de que resultaría imposible separar a la creatividad de la
espontaneidad tal y como se dan (aparecen, se manifiestan), por
razones de exposición, comenzaremos explorando la espontaneidad,
para posteriormente vincularla con la creatividad.
La
espontaneidad como expliqué más arriba, es un fenómeno que
trasciende a la teoría y la filosofía, y se presenta en la vida
misma. Moreno (1974) menciona que: “...la
espontaneidad actúa en el presente, aquí y ahora, y estimula al
individuo hacia respuestas adecuadas en situaciones nuevas y a
respuestas nuevas en situaciones conocidas...”.
La
anterior definición es muy profunda y plantea retos importantes para
su estudio y explicación; en primer lugar, Moreno expresa que la
espontaneidad actúa en el presente, esto se refiere a que ésta se
da en un momento, puede hacerse uso de “toda” o no, pero no es
posible acumularla.
El
segundo elemento de la definición, es el que se refiere a la
situación de la espontaneidad como un estado bio-psico-social, más
que como un elemento energético, ya que para que se presente ésta
es fundamental preparar a la persona para el acto creativo, en donde
la espontaneidad-creatividad se fusionan y producen una respuesta
determinada.
Cuando
la persona se encuentra en un estado de espontaneidad se siente
vitalizada y llena de energía; una energía que para que sea
integradora, debe ser dirigida hacia la creatividad, hacia la
transformación de la realidad personal y social, rompiendo esquemas
cristalizados y limitantes. Cuando en determinada situación la
persona no responde en un estado de espontaneidad, el acto es
mecánico, reflejo y estereotipado; los actos espontáneos en
oposición a los estereotipados, son los que permiten la evolución y
crecimiento del ser humano.
Una
respuesta espontánea siempre es ecológica y armónica, tanto para
el sujeto, como para el contexto social donde éste se encuentra, lo
que se refiere a que cuando las personas actúan espontáneamente en
situaciones nuevas o conocidas, los resultados de estos actos,
conllevan implícitamente una transformación benéfica para todos
los implicados.
Moreno
durante toda su vida luchó contra lo que Bantler (2005) plantea como
robopatía,
que se refiere la tendencia generada en el mundo desde finales del
siglo XIX, y que alcanzó su máxima expresión en el siglo XX,
cuando se orienta y presiona a los individuos para alejarse de toda
respuesta espontánea o creativa, dando preferencia a respuestas y
comportamientos rígidos y estereotipados, lo que conlleva a que la
persona se alineé con lo que los sistemas culturales, políticos o
sociales marcan en el momento, esto por temor a la exclusión,
generando como consecuencia la alienación.
Lo
anterior tiene importantes implicaciones para la salud1
física, emocional y social, ya que cuando las personas viven como
autómatas estereotipados, tienden a acumular importantes cantidades
de ansiedad y estrés, ya que como Moreno menciona, el ser humano es
naturalmente espontáneo y creativo, destacando que “...la
ansiedad es una función de la espontaneidad...”,
donde si el acto es adecuado, la persona se siente en plenitud,
mientras que “...Cuando
hay una pérdida de espontaneidad la ansiedad alcanza su máximo
punto...”,
en el que la persona continuamente realizará actos inadecuados,
debido a la incapacidad para responder de forma favorable a las
demandas psico-ambientales, ya que el contexto social y sus actores
son dinámicos y se encuentran en constante cambio lo que demanda una
adaptación continua de la persona.
Cuando
la espontaneidad no se puede ejercer en condiciones favorables, será
siempre disruptiva, colocando a la persona en una situación de
vulnerabilidad, esto se hace patente como lo muestra Moreno en los
esquizofrénicos, que presentan conductas novedosas pero
incoherentes, desorganizadas e impertinentes socialmente, que los
imposibilitan a la realización de las más simples tareas como
cortar un limón, o abrir una puerta; en estos casos se habla de una
espontaneidad patológica.
Es
importante destacar como lo hace Blatner (2005) que la espontaneidad
no es opuesta a los hábitos, ya que muchos de éstos son
adaptativos, lo que hay que subrayar, es la necesidad de que la
persona se mantenga atenta a la necesidad de modificar y replantear
sus comportamientos habituales, para que éstos respondan a la
situación.
1
Buela-Basal(1997) menciona que la salud es un concepto relativo, que
trasciende la utopía planteada por la OMS, y tiene una relación más
directa con la posibilidad de adaptación al ambiente
bio-psico-social en que se desenvuelve la persona.
3
En este punto cuando se hablo de adecuada o inadecuada, nos
encontramos lejos de cualquier juicio moral bien-mal, a lo que nos
referimos, es a que la respuesta de la persona sea ecológica y
adaptativa, generando estados de armonía interna y en el medio donde
se encuentra.
4
Tomamos para el presente el concepto de grupo propuesto por Gonzales
(1999).
5
El texto entre guiones es mío.
6
Consideramos al concepto de transferencia desde la postura Freudiana.
7
La silla vacía es una técnica desarrollada por Moreno y Fritz
Pearls en la que se coloca a una persona ante una silla vacía para
explorar situaciones, relaciones interpersonales o aspectos de la
propia personalidad.
Menciona
Boria (2001)2
que la creatividad “...constituye
la más alta inteligencia que el hombre conozca, y representa una
fuerza que invade todo el universo y por lo que ésta aparece en
continua evolución...”. Moreno
subraya la tendencia a dar el máximo valor a la obra terminada,
sobre el proceso de preparación tanto físico como psíquico para la
producción de ésta; una característica fundamental para el
desarrollo de la creatividad, lo constituye la filosofía del
momento, ese instante en que la persona tiene que prepararse y hacer
acopio de sus recursos para emitir una respuesta adecuada3.
Menciona
Moreno (1974) que un acto creador va acompañado de cinco
propiedades, (a)lleva implícita la presencia de una importante dosis
de espontaneidad, (b)acompañada de una fuerte sensación de sorpresa
de lo inesperado, (c)siempre se encuentra orientado a la
transformación de la realidad dentro de la cual surge, dirigiendo
ésta siempre a niveles más adaptativos y menos conflictivos,
(d)implica siempre un actuar sui
géneris,
donde la persona se desenvuelve sobre las circunstancias asumiendo
control y dirección, (e)como resultado de este tipo de actos, la
persona siempre se ve impelida a la toma de consciencia de ella, su
contexto y su implicación en éste.
Boria
(2001) dice sobre la creatividad que “...se
refiere exclusivamente al acto mismo, mientras que la espontaneidad
se refiere a la preparación para éste; lo que significa que la
persona es espontánea mientras busca comportamientos nuevos y
adecuados, y es creativa cuando los encuentra”.
Lo anterior muestra la inseparable relación e interdependencia de la
espontaneidad y la creatividad, y permite comprender cómo es que
Moreno a lo largo de su trabajo y reflexión teórica modificó su
postura de factor e
(espontaneidad) a factor E/C (espontaneidad-creatividad).
Un
elemento fundamental es que tanto el profesional de las ciencias
sociales, de la salud y la persona alejada de esto, comprendan que
toda la filosofía y planteamientos morenianos, deben siempre ser
aplicados en la realidad psicosocial de la persona, y esto como
concepto central no es la excepción, quiero destacar que la
creatividad va más allá de su concepción teórica, y las personas
deben percibir su presencia en la vida cotidiana, donde pueden poco a
poco transformar su contexto y existencia, a partir de la realización
de actos espontáneo-creativos.
1.4.2.2
Teoría del rol.
El
concepto de “rol”, Moreno lo retoma del teatro, menciona que la
construcción de éste tiene que ver con la fusión de elementos
individuales y colectivos.
Dice
Moreno (1954 citado en Boria 2001) que resulta imposible la
observación directa del “Yo”, pero puede ser observado de forma
indirecta por medio de “...los
roles con que se manifiesta...”,
aclara que la forma en que se constela y conforma la red de roles a
través de la cual interactúan las personas, habla de una
determinada forma cultural.
Etimológicamente
el término rol (del latín rotulus
=rueda),
se refiere a la parte que un actor interpreta en una representación
teatral, de forma más específica y de acuerdo con los intereses del
presente, éste se presenta en un espacio de convergencia entre la
psicología y la sociología, ya que para la representación de cada
uno, se implican conductas individuales y sociales y lo describe
como:
“El rol puede ser
identificado como las formas reales y perceptibles que toma el SÍ.
Por lo tanto definimos al rol como la forma operativa que el
individuo asume en el momento específico en el que reacciona a una
situación específica en la cual están involucradas otras personas
u objetos. La representación simbólica de esta forma operativa,
percibida por los individuos y los otros se llama rol. La forma es
creada por las experiencias pasadas y por los modelos culturales de
la sociedad en la que vive la persona, y es sostenida por las
características específicas de las capacidades productivas de la
persona misma. Cada rol contiene una fusión de elementos privados y
colectivos” (idem.).
De
la definición anterior podemos extraer los elementos necesarios para
explicar la importancia teórica de este concepto y su relevancia en
el trabajo psicodramático. En primer lugar podemos observar que
Moreno se refiere a que el rol es un elemento que permite la
organización de todos los elementos que conforman la personalidad en
un momento/espacio
determinado, lo que quiere decir que los roles no son una abstracción
teórica ni se presentan en el vacío, sino que la persona siempre
representará un rol en un contexto determinado. Menciona que se
constituye como una forma operativa, porque permite la manifestación
de esta organización por medio de comportamientos específicos, que
son susceptibles de ser observados y medidos.
Cualquier
rol siempre se da en una bipolaridad, lo que implica que siempre hay
un “otro”
implicado,
que responde de manera similar por medio de la representación de un
contra-rol, es decir, para que aparezca un rol, siempre debe haber
otro que desempeña un contra-rol, siendo mediatizado como lo
menciona Homans (1968) por una tarea específica que demanda y
posibilita la interacción.
Moreno
también hace referencia a la representación simbólica del rol,
esto se refiere a que más allá de las conductas específicas que
implica la representación de un rol determinado, estos
comportamientos van cargados de significado. Éstos son atribuidos al
rol en distintos niveles; (a) el primero se refiere al que le
atribuye la persona, y esto tiene que ver con los aprendizajes
previos que la persona tiene, y lo que sabe que implica cierto rol y
forma de relación; (b) el segundo es el significado social, que le
es atribuido a partir de los patrones culturales y sociales donde
cada persona se desarrolla, y le imponen a ésta la carga de ciertos
límites comportamentales específicos para cada rol; (c) el tercero
se refiere al significado contextual, que tiene relación directa con
el momento y espacio específico en que se demanda el desempeño de
un rol determinado; en estos casos cabe la frase de Víctor Frankl
(1999) que se refiere a que “...ante
situaciones extraordinarias, lo normal es el comportamiento
anormal...”,
es decir, que ante una situación específica se impone a la persona
una demanda determinada, la persona que tiene cierta capacidad
espontánea, emitirá conductas para responder a la situación, pero
si estas son consideradas fuera del contexto específico en que se
producen, no sería válida la emisión de ningún juicio sobre
éstas.
En
el campo del trabajo psicodramático, la comprensión de la teoría
de los roles es fundamental, ya que en el contexto de un grupo
determinado, cada miembro de éste desempeña un papel (rol)
específico y necesario para la supervivencia del colectivo. Lo que
implica que dentro de cada grupo se teje una compleja red de roles
que se relacionan e interactúan de forma dinámica entre sí.
La
forma en como se estructura la red interacciones dentro del grupo no
es casual, ésta se encuentra mediada por la telé
(más adelante me referiré a este concepto), lo que significa de
cada miembro del grupo se relaciona con los otros de forma
específica, representando determinados roles con base en ciertos
principios y motivaciones de atracción y rechazo, ya sean
conscientes o no.
Poner
de manifiesto los roles y contra-roles que cada miembro representa en
el grupo4,
permite clarificar la estructura oculta y particular, posibilitando
comprender la configuración de aquél tanto en su sistema de
relaciones internas, como en el sistema de relaciones externas, que
le permiten adaptarse al medio y hacer frente a éste (Homans, 1968).
1.4.2.3
telé principio.
La
telé es otro concepto angular para el psicodrama. Moreno observó
desde muy joven la presencia de una fuerza que permite que las
personas se vinculen o rechacen, y plasma sus observaciones en sus
primeros escritos sobre el
teatro de la espontaneidad,
“...En
la escena convencional parecen ser suficientes los cinco sentidos,
pero en la interpretación espontánea se va desarrollando un sexto
sentido que percibe los sentimientos del compañero. Un actor
entrenado puede renunciar gradualmente a todas las técnicas de
comunicación y confiar sólo en el factor medial [cambiado
posteriormente por telé],
que guía su mente para prever las ideas y acciones del compañero.
Hay actores ligados el uno al otro por una correspondencia invisible,
dotados por una especie de sensibilidad exasperada por los recíprocos
sentimientos interiores,...son recíprocamente telepáticos...”
(Moreno 1947, en Boria 2001).
En
el fragmento anterior se plasma la observación de una fuerza
psicoafectiva, presente entre las personas, posteriormente Moreno
elabora, amplia y profundiza el concepto y en 1966 lo define:
“[...]del
griego lejos[...] se constituye como una relación elemental que
puede existir entre individuos... y que el –ser
humano-5
desarrolla paulatinamente desde su nacimiento como un sentido para
las relaciones interhumanas. Se le puede considerar como el
fundamento de todas las relaciones sanas; y consiste en el
sentimiento y conocimiento de la situación real de las otras
personas. La telé existe normalmente desde el primer encuentro y
crece de un encuentro a otro. Ocasionalmente puede estar desfigurado
por el influjo de fantasías de transferencia...”
Realizando
el análisis del concepto anterior, observamos que se menciona que la
telé se constituye como una relación elemental (genética), que se
tiene desde el nacimiento y que se desarrolla y diferencia conforme
la persona madura, lo anterior fundamentado en múltiples
investigaciones realizadas por Moreno (1966, 1972, 1974) donde se
enfocó a la observación de grupos de recién nacidos, de
estudiantes universitarios, de trabajo y de enfermos mentales.
La
telé se conforma como una unidad básica de sentimiento que se
trasmite de un individuo a otro, y se establece como una expresión
de la tendencia natural del ser humano para establecer vínculos
emocionales con el otro, siendo la calidad de la emoción que
transita entre las personas, la que proporciona la característica de
atracción o rechazo (Boria 2001).
Regresando
a la definición propuesta por Moreno sobre que la telé es el
fundamento de todas las relaciones sanas, y que ésta es de
naturaleza bi-direccional, lo que significa que el flujo emocional
viaja simultáneamente entre las personas implicadas en la relación.
Cuando Moreno se refiere a relación sana, quiere decir que es una
relación en la que hay congruencia en el sentido de la telé que se
trasmite entre los interlocutores, ya sea de aceptación (positivo),
rechazo (negativo) o indiferencia (neutro). En el sentido valorativo,
la telé positiva, siempre va cargado de sentimientos, que implican
un agrado por la otra persona; la negativa, contiene sentimientos de
desagrado, mientras que la neutra no lleva intensidad ni carga
afectiva. Estos sentimientos siempre se presentan en distintos
niveles de intensidad, e implican una mayor atracción o rechazo por
el otro.
Como
congruencia en el sentido de la telé, entendemos que cuando una
persona A siente atracción por otra B, también B siente atracción
por A. Lo que se refiere a que tanto A como B tienen un buen sentido
de las relaciones sociales, teniendo la capacidad de percibir
intuitivamente las características del otro y de establecer vínculos
emocionales adecuados y satisfactorios.
En
relación a la última parte de la definición de Moreno; Boria
(2001) menciona que desde una perspectiva genética la telé surge
antes que la transferencia6,
y aclara que aquélla se constituye como una modalidad de
funcionamiento primario e innato, mientras que la transferencia es
aprendida y consecuente con la experiencia. Aclara Moreno (1966) que
la telé a diferencia de la transferencia es un sistema objetivo y
susceptible de ser observado e incluso medido en la realidad de los
grupos.
Cuando
el niño nace, tiene un pobre sentido de la telé, su única relación
es con su madre, ya que es ella quien representa el primer “otro”
con el que se establece un vínculo télico; y conforme se
desarrolla, se amplía su estructura de relaciones télicas,
observándose esto en la emisión por parte de la persona de un mayor
número de señales emotivas que trascienden la figura de la madre;
éstos sentimientos, -Menciona Boria (2001)- se dirigen de forma cada
vez más diferenciada a las personas.
1.4.3
Principios técnicos del psicodrama.
El
método psicodramático se encuentra conformado por seis elementos:
Grupo.
Protagonista.
Escenario.
Yo
auxiliar.
Audiencia.
Director.
El
grupo siempre ha estado presente en el desarrollo de la humanidad,
desde los más primitivos hasta las complejas organizaciones sociales
que hoy en día encontramos. Fonseca-Fabregas (2001) menciona que
antes que apareciera el yo ya existía el grupo y la comunidad. Un
grupo en términos generales es un cierto número de personas
reunidas con un objetivo entre las que se da un cierto tipo de
interacción e intercambio de afectos (González, 1999).
Existen
distintos tipos de grupos en los que viven, conviven y se desarrollan
las personas; los grupos primarios y los grupos secundarios. Los
primarios son aquellos en donde los miembros tienen relaciones
directas, cara a cara y se establecen relaciones afectivas; mientras
que las relaciones en los grupos secundarios son mas especializadas y
frías, la comunicación se da por medio de símbolos y mecanismos
formales bien delimitados (Idem).
Los
grupos primarios tienen como finalidad la convivencia y el
intercambio afectivo en sí mismo. Entre ellos podemos mencionar los
siguientes: grupos familiares, de juego, vecindades, clubes sociales,
congregaciones eclesiásticas, logias, etc. (Idem)
Los
grupos secundarios son aquéllos que han sido creados con un fin
particular, donde el tipo de relaciones que se dan entre los miembros
es de tipo indirecto, y la comunicación se da de una forma
predominantemente intelectual y abstracta; y podemos entre algunos
mencionar los siguientes: organizaciones productivas, organizaciones
educativas, organizaciones de salud, organizaciones políticas,
organizaciones civiles, etc. (Idem)
Estos
grupos tienen las siguientes características:
1)
Los miembros de estas generalmente no se conocen antes de pertenecer
a la organización.
2)
Poseen una estructura y normas formales y claramente definidas.
3)
Poseen roles formales.
4)
Pueden tener dentro de ellas uno o varios grupos primarios.
Como
se menciona arriba, podemos observar que en todos los tipos de
grupos se da la interacción e intercambio de contenidos
psicoafectivos que dan como resultado el desarrollo de una dinámica
de comportamiento grupal dependiente del tipo de contenidos y afectos
intercambiados.
Con
base en estas consideraciones, se puede asumir que el desarrollo
biológico y psicológico de las personas se da dentro de un
contexto social y perteneciente a distintos grupos, ya sean éstos
primarios o secundarios. De ahí la importancia del estudio de la
dinámica, redes psicoafectívas, estructura de roles, tipo de
comunicación, entre otros, que se da dentro de los grupos e
instituciones.
PROTAGONISTA:
Paciente elegido por el grupo para trabajar en la sesión por
medio de la representación de una escena o momento específico.
Lo anterior implica que el grupo se pone al servicio de éste para
que se pueda realizar la exploración de la situación de la
persona implicando todas las áreas de la existencia.
Menciona
Rojas-Bermudes (s/a) que a diferencia que en el teatro el
protagonista psicodramático es autor y actor de su propia obra,
situación que le permite a éste el desarrollo de su propio
argumento, lo que le da la posibilidad se seguirlo al pie de la
letra o modificarlo de acuerdo con su recuerdo o vivencia subjetiva.
En
psicodramas referentes a grupos específicos, el protagonista puede
emerger como un vocero del grupo, por lo que la dramatización debe
considerarse de acuerdo al contexto grupal que la produjo.
Existen
circunstancias en las que el emergente del grupo no se encarna en
algún miembro del grupo, sino que un tema protagónico que
concentra la dinámica psicoemocional del grupo.
ESCENARIO:
Espacio delimitado donde se realiza el trabajo psicodramático.
Este se configura como un espacio multidimensional y seguro para el
trabajo psicodramático, donde tanto el grupo como el protagonista
pueden explorar
sus
contenidos emocionales, y desarrollar habilidades que potencializarán
su desarrollo individual y social.
La
delimitación del espacio de la acción o el escenario del
psicodrama, permite la conjunción del mundo de la realidad con el de
la fantasía, lo que permite la objetivación de la existencia y la
socialización del mundo interno psicoemocional.
YO
AUXILIAR: Coterapeuta o miembro del grupo que presta su yo para el
trabajo terapéutico del paciente elegido o protagonista. Este
resulta ser un apoyo para el director o terapeuta en jefe, y su
trabajo consiste en la representación de roles específicos que
requiera el protagonista para la realización de la escena.
A
palabras de Moreno (1966) el yo auxiliar representa tres funciones
específicas.
Un
actor: que representa un papel específico dentro de una escena
grupal o individual; situación que permite la exploración objetiva
de contenidos psico-emocionales del grupo y del protagonista.
Auxiliar
terapéutico: donde a partir de su experiencia personal,
conocimiento del grupo y del protagonista, puede apartarse de sus
inclinaciones personales, para ponerse al servicio de la escena y
del protagonista, para mostrar estilos o patrones de relación
correctores o reparadores que le permitan tanto al protagonista como
al grupo la toma de consciencia profunda de sus estilos de
interacción, así como las motivaciones de las que derivan.
Observador
e investigador social: por medio de la representación de roles, el
auxiliar puede fungir como un observador participante para la
investigación subjetiva de fenómenos sociales y emocionales, lo
que permitirá tanto a él, al director, al protagonista y al grupo;
una mejor comprensión de la naturaleza y devenir de las situaciones
exploradas.
AUDIENCIA:
Componente social que valida la existencia y desarrollo de la
escena, está conformada por los miembros del grupo que no
participan en la escena. Funge como principio de realidad al
protagonista y como un espejo moral. En determinadas situaciones la
audiencia puede convertirse en el paciente del trabajo
psicodramático, al ser necesaria la intervención terapéutica en
esferas del imaginario y síndromes colectivos.
6.
DIRECTOR: Terapeuta en jefe que coordina y facilita el desarrollo de
la escena, funge como principio de realidad y acompañamiento en la
exploración profunda del protagonista.
Menciona
Moreno que éste cumple con res funciones principales:
Dirigir
la escena: es quien por su entrenamiento y visión, tiene la
capacidad de generar el ambiente y las condiciones para que en
primera instancia el grupo elija un protagonista, y siendo ya
elegido éste se desarrolle la escena. Es quien tiene la autoridad
moral y el entrenamiento para acompañar y dirigir la exploración
y sanación del protagonista.
Terapeuta:
El director funge como terapeuta, al tener el conocimiento que le
permita guiar y acompañar tanto al grupo como al protagonista en
la exploración y comprensión profunda de su naturaleza; contando
con las herramientas teóricas y técnicas que le permitan
dinamizar el potencial de los miembros del grupo, posibilitando el
desarrollo de habilidades y la resolución de conflictos en
distintos niveles.
Analista:
El director se desempeña como un analista de la dinámica psíquica
y emocional tanto del grupo como del protagonista. Lo anterior por
medio de la distancia que obtiene al no estar implicado
directamente en la situación de la que es motivo la escena. Por lo
que para el es posible la realización de movimientos de
acercamiento y acompañamiento; y de distancia y alejamiento para
contar con un panorama comprensivo amplio y profundo de acontecer
psico-socio-emocional.
El
psicodrama es un método de exploración y terapéutica psicosocial,
por lo que se debe ser muy cuidadoso y puntual en su aplicación; lo
que permitirá que de forma segura se ponga al servicio de lo
miembros del grupo para que potencien su crecimiento y desarrollo
personal.
Para
que el trabajo psicodramático se realice de forma apropiada y
segura, es necesario que se cuide la dinámica del desarrollo de cada
sesión; para lo cual Moreno específica los momentos en que ésta se
debe desarrollar:
a)
Caldeamiento: el caldeamiento es la parte inicial del trabajo
psicodramático, ya que permite a los participantes por medio del
juego relajarse, lo que les permitirá liberar su espontaneidad y
entrar en situación para la acción. El caldeamiento de forma
general se divide en dos momentos:
i.
Caldeamiento inespecífico: es por medio del caldeamiento
inespecífico donde los participantes se desprenden de su identidad y
estereotipos sociales, permitiéndose relajar su cuerpo y
personalidad. Es en este momento cuando el director puede explorar la
situación psicoemocional del grupo como un todo y de cada uno de sus
miembros en particular, resultando de esto la generación de las
situaciones qu permitirán la elección de un protagonista.
ii.
Caldeamiento específico: Ya que se ha elegido el protagonista, es
necesario que tanto éste como el grupo profundicen en el tema y se
preparen para la acción. Es en este momento cuando el protagonista
acompañado por el director, comienza a focalizar la situación e
inicia el armado del escenario donde se desarrollará la escena;
situación que permitirá que el protagonista contacte con los
sentimientos de “allá entonces” y los traiga “aquí y ahora”.
b)
La representación dramática: es el momento en que se da la
exploración o representación de los hechos vitales del
protagonista. Es aquí cuando se escogen los auxiliares y se asignan
los roles que representarán en la escena; se pone en juego la psique
del paciente para lograr una purificación, sanación e integración.
También se emplean las técnicas de acción y la representación
dramática para la exploración de situaciones cotidianas que
permitan el desarrollo de habilidades específicas o el aprendizaje
de distintas formas de relación e interacción.
c)
El sharing: esta es la fase final del trabajo psicodramático, y es
el momento de compartir. Es en esta etapa en la que se cierra e
integra el trabajo realizado por el protagonista y los auxiliares. Es
aquí donde se socializan las experiencias vividas durante la escena,
y donde los observadores de la audiencia enriquecen la vivencia del
protagonista compartiendo los sentimientos y recuerdos que fueron
evocados durante la representación.
El
psicodrama proporciona a las personas la posibilidad de revivenciar
sus experiencias desde distintas perspectivas multidimensionales y
enriquecedoras.